Adictos al trabajo
Hay algo que todos los entrepreneurs saben, para iniciar un negocio se necesitan agallas. Se necesita esa determinación de una persona que no sabe cómo conformarse. Es necesaria esa habilidad para pensar fuera de la caja, ver más allá y fijarse un objetivo. También se necesita el esfuerzo y el trabajo para hacer de esa visión una realidad. Sin embargo, esa determinación puede ser un arma de dos filos.
Entre los entrepreneurs muy común llevarse trabajo de la oficina a la casa. Es la regla trabajar 50 o 70 horas por semana. Más aún, a veces el emprendedor trabaja desde casa, y entonces es todavía más difícil definir el límite entre la oficina y el hogar. Dónde termina el trabajo y comienza la familia.
Muchas veces la obsesión por el trabajo llega a tal punto que antes de dormir, después de desperar y en medio del desayuno revisamos el correo electrónico. No podemos pasar las vacaciones sin llamar a la oficina y en medio de una reunión familiar, el único tema de conversación es el trabajo.
La adicción en el trabajo es difícil de identificar. Especialmente porque es bien visto socialmente trabajar arduamente y recibir una gran remuneración. El status social cuesta dinero y el dinero cuesta trabajo. El tiempo es dinero. Sin embargo hay veces que no es necesario trabajar 50 o más horas a la semana para ser exitoso. Hay veces que no es necesario trabajar hasta el amanecer para terminar un proyecto. A veces esa llamada urgente que esperamos en realidad no es tan urgente. Es entonces cuando nos damos cuentra que trabajamos compulsivamente. Es decir, que ya no lo hacemos por necesidad o en busca de la autorrealización, sino simplemente porque no podemos dejar de hacerlo o porque pensamos que nadie más está capacitado para hacer nuestro trabajo.
Cuando el trabajo es tan absorbente que no tenemos tiempo para dar un paseo con la familia, estamos de mal humor, llegamos exhaustos a la casa y nos molesta cómo los demás se la pasan perdiendo el tiempo y no aprecian lo mucho que nosotros nos esforzamos; entonces podemos tener un problema. Un problema que poco a poco puede destruir nuestras relaciones, ocasionarnos problemas físicos y aislarnos cada vez más. Una adicción, tal como el alcohol, el tabaco o las drogas.
Un adicto al trabajo es conocido como workaholic, un juego de palabras en inglés compuesto por el vocablo work, trabajo y el sufijo -aholic, que proviene de alcoholic, alcohólico. En casos extremos, esta adicción puede llevar al que la sufre a la muerte, por exceso de trabajo. Esta condición ha sido ampliamente estudiada en Japón, donde es conocida como karōshi, muerte por exceso de trabajo.
Existen muchas maneras de aprender a dominar la compulsión por el trabajo, pero el primer paso siempre es admitir que necesitamos ayuda. Las primeras personas a quienes debemos acuidir son la familia y los amigos. Ellos nos pueden a ayudar a aprender a relajarnos y además podemos compartir hobbies y actividades. Existe una gran cantidad de libros sobre el tema. Una de mis herramientas favoritas en un software llamado WorkRave. Es un pequeño programa que nos indica cuando ya hemos trabajado demasiado y debemos tomar un descanso.





0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home